lunes, 16 de enero de 2012

Con amor, para vos

I
Atravieso la calle mágica que sube entre paredes azules y vecinos de otro mundo. Al final, me confundo de dirección y entro por Arévalo. Paso por al lado de ese puestito de diarios donde hace años me juntaba con mis amigas de la Pueyrredón a repasar para los exámenes de Historia del Arte. Con Magaz. Qué tipa grosa... En el barcito de Ravignani y Paraguay hay un flaco tomando café mientras escribe (o al revés). Tiene una guitarra desnuda apoyada contra el vidrio. Me mira. Yo sólo miraba el barcito. Pensé que tal vez era ese que te gusta tanto. Seguro.
El 12 no era tan arriba como me acordaba. En la planta baja hay olor a hamster, que se va transformando en aroma del bosque de Poett o alguno parecido. La señora que limpia me mira raro. Seré la nueva, la otra, una? La saludo. Fiesta siempre al frente, encara la puerta. Los dos ronronean, se retuercen, me hablan. La goma EVA al revés. La pava simpática. Fiesta entra y sale de mi cartera. No llego al alimento. Todos los muñecos saludan. Me voy.

II
Hechos (sujetos a observaciones y/ o reprobación):
A Borja le gusta el ajo o a Fiesta le gusta jugar con el ajo.
Me gustó tu idea de tener novia.
Los gatos mean o mearon en el tocadiscos.
Para Fiesta, límites. Para el chico, mimos.
Me comí medio paquete de galletitas o más.
Me ofrezco a cortar uñas así se acostumbran.
Soy una densa.
Tu casa y la de mi mamá tienen algo muy profundo en común: el arte.
El barcito es realmente increíble.
Me tomé varios mates.
Las naranjas estaban buenísimas. Gracias!
Puse que soy una densa?
Mendoza es una provincia tan copada...
Ricitos de Oro es la que se quedó dormida en la cama del oso pequeño.
Te falta algo para darles todo a los bebés-gatos: pelo. Je...

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