lunes, 4 de abril de 2011

Ida y vuelta

Suena Los Dinosaurios. Las vaquitas manchan el paisaje. Camiones ruedan, como si aquello fuera una nube o como si faltaran 1300 kilómetros para llegar. La muerte pasa cerca varias veces en la ruta. Los que se sienten inmunes nos acercan.
Pergolini se aleja... casi... no... escuchamos... La señal trae silencio. La luna permanece. Once y seis... am.



***

Qué vino primero? Pehuajó y su tortuga o la tortuguita de Pehuajó con María Helena Walsh? Homenaje. La tortuga lenta en los pies de él. La tortuga rápida en mis pies.
Vayan tranquilos.
Suena Cerati y no podemos evitar cerrar los ojos por aunque sea un segundo. Puedan algunos acercarse desde allá para traer lo que él trajo. Para siempre.
Mi muslo izquierdo suele oficiar de guitarra... en el mejor de los casos. Sino es batería y me hace picar.
Aplausos para Gustavo. Abrazos para María Helena. Zapatitos para la tortuga.



***

Te fuiste sin que pudiera evitarlo
Mi pena vuela al ras de esta estepa infinita
Las filosas aristas de nuestra presencia en tu mundo
Si sólo cruzabas el camino...
¿Tendrías hijos? ¿Te esperaría tu amado en el nido?
La ruta sigue
Gotas densas retumban sobre la línea punteada
                                       / de mi tristeza
Perdón por estar justo ahí... en ese mismo segmento
               en mi ocaso y tu final
La ruta sigue.


***

Volver,
después de años, de a poco...
Los pasos del camino
La secuencia finita de altos y mesetas y llanuras
                             / húmedas, acá.
Volver siempre me cayó mal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario